Leonel Chiarella encabezó el acto por los 50 años del golpe y definió a la memoria como una responsabilidad del presente

25/03/2026 | Local

En la Plaza de la Democracia, el intendente de Venado Tuerto reivindicó el piso ético de la Nación y homenajeó a las víctimas del terrorismo de Estado.

A medio siglo del quiebre institucional que marcó la historia argentina, la Plaza de la Democracia se convirtió en el epicentro de una jornada de reflexión y solemnidad. En un marco de respeto cívico, el Gobierno de Venado Tuerto conmemoró el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, reuniendo a autoridades, familiares de desaparecidos y representantes institucionales en un homenaje que trascendió lo protocolar.

La ceremonia estuvo signada por símbolos de reparación y vigencia. Mientras la Banda Municipal Cayetano Alberto Silva y la cantante Vanesa Rondan ejecutaban las estrofas del Himno Nacional, la comunidad participó de la colocación de una ofrenda floral y la entrega de una placa al Instituto Venadense Memoria, Verdad y Justicia. El acto incluyó además la presentación de una escultura alusiva y diversas intervenciones artísticas que buscaron interpelar a los presentes sobre el peso de la historia en la identidad local.

Al hacer uso de la palabra, el intendente Leonel Chiarella sostuvo que la fecha representa una cita que no admite indiferencia. El mandatario calificó los sucesos de 1976 como la instalación planificada del terror y la desaparición de personas, advirtiendo que “este día no es una formalidad del calendario, es una cita profunda con la verdad, con la justicia y con la conciencia democrática”. Bajo esta premisa, remarcó que la memoria debe entenderse como una responsabilidad del presente y no meramente como un ejercicio retrospectivo.

En un tramo de alta densidad política, Chiarella ponderó la labor de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, destacando que la memoria argentina fue sostenida por mujeres valientes cuando el miedo dominaba el espacio público. Asimismo, ratificó la importancia de la figura de Raúl Alfonsín y la creación de la CONADEP, señalando que el juicio a las juntas fue el cimiento necesario para una democracia sólida. “Cuando se intenta sembrar confusión moral entre víctimas y victimarios, lo que está en juego es el piso ético de la Nación”, concluyó el titular del Ejecutivo local.


Te puede interesar